
Lo he sabido esta mañana, en pleno ritual matutino diario: café con leche con las noticias de fondo mientras descargo el correo y reviso el blog. Y me ha entristecido.
Se había convertido en mi compañero de viaje desde hace unos meses. Vivir adrede es el título de mi libro de cabecera, aquél al que últimamente recurro para buscar la definición que Bendetti hace sobre la vida, la tristeza, el escepticismo, la alegría, las fotografías, el arte, el horizonte, los delirios,…. es un divertido ejercicio de reflexión.
No es en vano que es el poeta más leído por las generaciones jóvenes. Benedetti es el poeta de la cotidianidad. Huye del amor cortés, de las hipérboles y de la tragedia, y demuestra, palabra tras palabra, que la belleza de verdad está en lo sencillo. “La sencillez es una de las virtudes más complicadas de este viejo mundo. Cuando uno es sencillo (en su habla, en sus actos, incluso en su poesía) corre el incómodo riesgo de ser tomado por tonto, por babieca. Hay críticos, por ejemplo, que son propensos a elogiar solamente a aquellos poetas misteriosos, cuyas obras son comprendidas por muy pocos. Esos mismos críticos tampoco las entienden, claro, pero tienen cierta habilidad para cabalgar por fuera del misterio, haciendo de su ignorancia una forma inédita de discreción.”
Y así escribía él, con la simplicidad más profunda que jamás he leído, pero cargado de compromiso social. Hablaba de la tristeza con alegría, de la melancolía con esperanza y de las injusticias con ironía. El es el poeta que nos animó a que defendieramos la alegría como una trinchera, del escándalo, la rutina y la melancolía.
Echaré de menos todo lo que todavía le quedaba por crear. Pero, como me decía un amigo esta mañana, precisamente su poesía es lo que prevalecerá para siempre.
Ustedes y nosotros
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual
ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien
ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud
ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función
ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar
ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
mo sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.